Una visión Local

Argentina es el octavo país mas grande del mundo con una superficie de 2.7 millones de km2 y casi 4800 km de costa. Como se esperaría, con una población relativamente pequeña de 36 millones y concentrada en grandes ciudades, los efectos sobre los ambientes naturales deberían ser mínimos. Sin embargo, con las modernización, ciertos hábitats están siendo afectados, amenazando así la vida salvaje y la disponibilidad de recursos en el futuro.
Un claro ejemplo es la costa en la Provincia de Buenos Aires. Mas del 40% de la población de Argentina vive concentrada en esta Provincia, donde la economía local depende del uso de los recursos naturales como la pesca comercial, el turismo, la agricultura y ganadería, y actividades como la construcción e Industria. Estas acciones humanas ejercen importantes presiones ambientales sobre la costa bonaerense.
Las presiones para la explotación costera y la falta de fuentes alternativas de recursos afectan importantes áreas para la biodiversidad marina local.
Desde un punto de vista biológico, la costa de Buenos Aires incluye importantes áreas de cría, descanso y alimentación para aves y mamíferos marinos, y es también el hábitat de numerosos peces e invertebrados. Muchas de estas son especies amenazadas e indicadoras del estado de salud general del ecosistema costero.
Algunas áreas parecen ser especialmente sensibles al impacto humano debido a su condición de humedales y a su presente y potencial uso de las tierras, como las Bahías Samborombon, Blanca y Anegada.
Las playas y áreas de dunas sufren actualmente un proceso crítico de erosión debido a la falta de planificación urbanística y al uso excesivo del turismo. En algunas localidades, el nivel de acuíferos que provee agua dulce a las comunidades locales ha disminuido, y signos de intrusión marina y erosión ya se observan en áreas recreacionales como Santa Teresita, Mar de Ajó, San Bernardo, Villa Gesell y Mar del Plata.
El cuidado general de nuestros recursos naturales estan en riesgo. La sobreexplotación de la merluza, la precaria situación de los stocks de corvina rubia, las cada vez mas reducidas poblaciones de tiburones, y las causas desconocidas que afectaron a la almeja amarilla en nuestras costas, son solo uno de los pocos temas que requeren especial atención.

Mientras los beneficios de las actividades en las áreas costeras son siempre evaluados, las amenazas y los costos que estas actividades producen en el ambiente son generalmente desconocidas o subestimadas. La protección de nuestras costas debe alcanzarse a través del uso sustentable de los recursos naturales, permitiendo un beneficio social, protegiendo a la biodiversidad local.

Por todas estas razones, AquaMarina ha sido establecida para ayudar a proteger el medio ambiente marino costero y su biodiversidad en Argentina.